Ser un Coach Ontocorporal te permite observar e intervenir en la corporalidad propia y de otras personas.
Te enriquece como profesional desde un enfoque corporal, que potencia y facilita la efectividad en la práctica del coaching.
Ser un Coach Ontocorporal implica tener disponible un abanico de nuevas herramientas aprendidas y compartirlas con otros.
Para ser un Coach Ontocorporal, primero transitás la experiencia del desarrollo personal.